El otoño rojo del Hayedo de Montejo

Llevaba años escuchando lo bonito que era este parque en otoño y, sobre todo,  lo difícil que era entrar, así que, aunque me había informado varias veces de cómo había que visitarlo, nunca me atreví a hacerlo por el temor de quedarme en la puerta mirando a los que entran en el bosque como un perrillo espera salivando en la puerta del supermercado a su amo.

Pero el otro día, por cosas del destino (y del libro que intento promocionar por toda la geografía madrileña), nos encontrábamos toda la familia cerca del pueblo de Montejo, en la Sierra Norte de Madrid. Así que decidimos acercarnos al Centro de Recursos del Parque Natural esperando una respuesta negativa (me dijeron que en otoño era misión imposible), pero ¡oh sorpresa! resulta que entrar en el parque no es tan difícil como parece y nos dieron un pase a la primera (es verdad que era lunes…)

Pocos no habréis oído hablar del Hayedo de Montejo, -a parte de mi madre que no sabía ni de qué la hablaba-, pero para los que sean más de ciudad que la Cibeles, os diré que es uno de los pocos hayedos que quedan en nuestro país, y el único de la Comunidad de Madrid. Porque, aunque algunos lo duden, se encuentra en Madrid, no en Guadalajara, si bien hace linde con ella.

Hayedo de Montejo´14

Hayedo de Montejo © José Ramón Aguirre

Se encuentra protegidísimo porque es un ecosistema raro en la actualidad, ya que requiere de humedad constante y sombra, con lo que Madrid de eso tiene poco y especialmente en los últimos años en los que las reducidas lluvias están secando algunas hayas viejas. Todo esto que os cuento no es que lo haya aprendido yo en mis profundos estudios de botánica, que son nulos, sino porque el guía Ezequiel nos lo contó en una visita guiada, con una voz pausada y tono tan tranquilo que daban ganas de, en vez de pasear, echarse a la bartola a la orilla del río Jarama a escucharle contar todas las historias que sabía del bosque, (y alguna más que se inventase, daba igual lo que contase siempre que me lo contase con ese sosiego divino).

Hayedo de Montejo´14

Hayedo de Montejo © José Ramón Aguirre Si no lo veis muy rojo es porque este año el otoño está empezando tarde. En noviembre será otro cantar.

Siento deciros que el parque se encuentra tan protegido de las aterradoras manos del hombre asilvestrado, que en la actualidad solo se puede visitar con unos pases y mediante una visita guiada, cosa que no está nada mal para conocer la importancia de este bosque y el porqué de sus cuidados. Para poder sacar el pase se pueden hacer dos cosas: la primera es presentarse a la buena de dios, pedir uno, y tener suerte. Eso no es tan difícil si uno llega temprano, ya que un 50% de los pases se dan así, y una vez repartidos por mucho que roguemos no podremos entrar; la otra manera, menos arriesgada pero más complicada de conseguir por haber menos, es a través de la página www.sierradelrincon.org (os dejo el teléfono que siempre viene bien 91 869 70 58)

El esfuerzo merece la pena, especialmente en otoño cuando todas las hayas se vuelven rojas y alternan sus colores con el de los robles y los acebos. Aunque en esta época el hayedo es espectacular, también nos comentaron que en invierno, cuando nieva, bien merece la pena una visita.

Hay 3 recorridos: la senda del río, la de la ladera y la del mirador, no sé de qué depende el camino por el que nos lleve el guía, el caso es que las 3 son preciosas, y aptas para llevar a los retoños, aunque si hay que ser sincera, las mías se aburrieron un poco, ellas prefieren las voces estridentes que llamen su atención a la voz estilo zen de Ezequiel, que les vendría mejor para contarles un cuento antes de acostarse (y eso que contó que últimamente en la zona habían visto lobos, pero que a mis hijas no les hizo ni fú ni fá hasta que nos les dije que allí vivía el lobo de Caperucita). Es más recomendable para niños a partir de 6 o 7 años. No hay que preocuparse si los niños son poco andarines, porque ninguna ruta excede de los 3 km ida y vuelta, y no pasa de la hora y media, con lo que con una cuantas cosas de comer (yo siempre llevo unos chupachups durísimos que no hay quien los deshaga y que les duran todas las rutas sin problemas) podremos tenerlos entretenidos, si es que el bosque y sus historias no les parecen lo suficientemente motivadores.

Hayedo de Montejo´14

Hayedo de Montejo © José Ramón Aguirre

Es muy importante saber que no se pueden llevar perros, pero: ¡¡¡¿ porqué?!!! si el mío es buenísimo, se porta fenomenal y además es más limpio que mi madre (que limpiaba hasta los tornillos de las bisagras)… bueno, pues hay una explicación buenísima en la puerta del parque que nos convencerá del todo, aunque nuestro perro vaya en una bolsita monísima sin pisar el suelo y se llame Fifí.

Desde luego una visita totalmente recomendable para familias, además, como no se puede tocar ni una mosca, es uno de los pocos sitios donde podréis contemplar setas en todo su esplendor, sin que nadie las haya pisoteado, arrancado o comido.

Hayedo de Montejo´14

Hayedo de Montejo © José Ramón Aguirre

2 pensamientos en “El otoño rojo del Hayedo de Montejo”

  1. De una abuela moderna.
    Hace 33 años que visito el hayedo en otoño y en alguna otra ocasión. Tenemos la suerte de tener amigos con casa en el pueblo. Los vecinos de Montejo tienen el privilegio de tener pase siempre que acompañen y hagan de guía con sus invitados. No es lo mismo que un guía profesional pero pue4des visitarlo y dar un paseo siempre que quieras. Seguro que tus niñas se lo hubieran pasado pipa dando rienda suelta a su fantasía por libre. Con mi nieta estuvimos hace un mes. Tiene 4 años y vino encantada.
    Te aseguro que nevado es todo un espectáculo. No dejes de visitarlo, quizás en este caso sin niñas porque les gustaría jugar y ya sabes que ahora no se puede salir uno de los caminos. Mi hijo ( el padre de la niña) recordaba todavía unas navidades cuando la entrada era libre y estuvieron resbalando con plásticos entre las hayas. ¡Una delicia!”Me encantaría mandarte una foto de febrero de 2013, pero no se cómo hacerlo

    1. Hola Pilar, me encanta tu comentario!! No sabía que podías entrar si eras del pueblo, es bueno saberlo. Me comentaron que en invierno es precioso y tengo la suerte de pasar fin de año muy cerquita, así que intentaré ir, aunque creo que las reservas ya están completas para esas fechas. Si quieres puedes mandarme la foto adjunta en un email a guiamadremoderna@gmail.com y estaré encantada de meterla dentro del artículo.

      un abrazo muy fuerte!!

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