Jugando a ser mayores. ¡Bienvenidos a Micrópolix!

¡Cuántas veces imaginé de pequeña que la ciudad por un solo día era patrimonio solo de los niños!. Dejaba volar la imaginación y pensaba que los niños seríamos quien tomásemos las riendas de la ciudad, y los mayores tendrían que ejercer de niños y acompañar a los pequeños adultos en sus quehaceres urbanos. Iría de compras a la tienda de chuches, trabajaría solo en lo que me gustara, tendría mucho dinero para hacer lo que quisiera y ¡por supuesto, el colegio no estaba incluido en esa ciudad! Bien, pues ese sueño se ha hecho realidad… ¡Bienvenidos a Micrópolix!

Eso sí, demasiado tarde para mí; ahora me encantaría volver al colegio en vez de estar en el paro, y la verdad es que una dieta a base de chucherías no es lo que considere una cena especial. Son las cosas de convertirse en padre. Sigue leyendo

Una vuelta por el Conde Duque

Pocos conocerían este barrio si no fuese porque alguna vez han asistido a un concierto en el cuartel del Conde Duque (allá cuando no teníamos niños y las noches no eran para descansar sino para vivirlas…(suspiro)). Sin embargo, entre sus enrevesadas callejuelas de alma castiza, en las que no es difícil perderse, hallamos un ambiente alegre e informal donde cabe toda la parroquia que ronda por los alrededores de la Plaza de España y la Gran Vía compartiendo espacio con el conocido y alternativo barrio de Malasaña. Sigue leyendo