Jardín botánico de Gijón con los niños @José Ramón Aguirre

Jardín botánico de Gijón. Bosques y espectáculos para niños

Al Jardín Botánico de Gijón no se va solo para aprender sobre las miles de distintas especies que habitan en los diferentes espacios naturales, ni tampoco para conocer cómo son todas esas plantas que nos comemos y que solo sabemos distinguir si se encuentran dentro de una ensaladera, Este jardín botánico no es un jardín cualquiera, es el sitio perfecto para perderse entre bosques atlánticos, para pincharse con los cactus del desierto, para pasear por caminos románticos, para pasar un día en el campo con los niños, y por si todo esto fuera poco, para que los niños disfruten de espectáculos de magia, cuentacuentos y un dragón gigante.

Bosque cantábrico del Jardín botánico de Gijón @Patricia Fernández
Bosque cantábrico del Jardín botánico de Gijón @Patricia Fernández

Por qué debemos visitar el Jardín botánico con los niños

Para seros sincera, he visitado el Jardín Botánico de Madrid decenas de veces, con y sin niños, con novio y sin novio, y en todas las estaciones del año, y la verdad es que si realmente quieres aprender sobre plantas resulta muy curioso e interesante, sobre todo si coges una visita guiada. Aunque lo cierto es que, aunque el Jardín Botánico de la capital tiene muchos encantos para pasear, no suelo emplear más de un par de horas en él, ya que las niñas suelen aburrirse un poco cuando han correteado por los pocos caminos que lo recorren. Así que cuando decidimos visitar el Jardín Botánico de Gijón nuestras expectativas no estaban muy altas, aunque nos habían hablado muy bien de él.

A los cinco minutos de estar allí, mis prejuicios habían dado más giros que mis hijas ante una larga tarde de deberes ¡Esto era otra historia! Este Jardín Botánico es un auténtico bosque por el que pasear. Para empezar cuenta con casi 25 hectáreas de terreno, con lo que recorrerlas te llevará mucho más que un día, si quieres verlo con tranquilidad.

Paseo con los niños por la Factoría vegetal del Jardín botánico de Gijón. @Patricia Fernández
Paseo con los niños por la Factoría vegetal del Jardín botánico de Gijón. @Patricia Fernández

Pero lo que más nos sorprendió es que, aunque era una senda botánica, uno se sentía como si realmente estuviera en medio de un bosque: Senderos de tierra estrechos, que conducían hacia puentes de madera, que pasaban sobre un pequeño riachuelo y a la sombra de árboles centenarios. Un bosque cerrado y salvaje, solo en apariencia, por el que es imposible perderse aunque te sientas más desorientada que una madre primeriza, y donde crecen las castañas, las avellanas, y hasta los complicados acebos ¿qué más se puede pedir?…

Cómo visitar el Jardín Botánico de Gijón con los niños

Todo depende de la edad de los niños y si andan mucho o poco, lo mejor siempre es empezar por lo más cercano y lo que más curiosidad les despierte a ellos.

El jardín está dividido en 4 áreas:

  • El entorno cantábrico: donde hallaremos encinas, alcornoques, robles, helechos… de hasta 400 años.

    Mirando el plano del bosque cantábrico del Jardín botánico de Gijón @Particia Fernández
    Mirando el plano del bosque cantábrico del Jardín botánico de Gijón @Particia Fernández
  • La factoría vegetal: frutales, huertos, plantas invasoras, plantas venenosas… Uno de los lugares preferidos de mis hijas por la curiosidad que les despierta ver cómo crecen los melones en el suelo y no sobre las copas de los árboles. Además aquí encontraremos un centro donde podrán descubrir cómo las plantas pueden usarse como medicina.
  • Jardín de la Isla: Se encuentra nada más comenzar el recorrido y es una de las partes más bonitas y que más gusta a los niños ya que se trata de un jardín histórico de más de 150 años trazado en estilo romántico ¿y cómo es eso? Pues con caminos estrechos, al lado de un riachuelo con pequeñas cascadas, plantas con flores, puentes y casitas de madera, y pequeños laberintos donde perdernos entre la hojarasca y los matorrales.

    Jardín de la Isla en el Jardín botánico de Gijón. @José Ramón Aguirre.
    Jardín de la Isla en el Jardín botánico de Gijón. @José Ramón Aguirre.
  • Itinerario Atlántico: Un impresionante bosque joven de árboles inmensos donde habitan el abeto rojo y el abedul de montaña, entre otros, y donde las noches de verano se hacen espectáculos de duendes y hadas que a los niños les vuelven locos. Quizás, esta es la zona que dejaría para lo último, ya que es la más alejada y la que menos les gusta a mis hijas porque no tiene tantos rincones chulos y escondidos.

Pero lo mejor de todo para los niños, y aunque no quede muy del rollo cultureta (me hubiera gustaros deciros que les encantó leer todo aquello de las angiospermas y gimnospermas que dan en el colegio, y que aquí explican con una nitidez cristalina, pero no fue así), lo mejor para ellas, y la razón primordial por las que ellas piden venir año tras año, es el llamado: Bosque de los niños. Un pequeño paseo al lado de tejos y carballos centenarios, helechos, arándanos, y fresas silvestres, que conduce, entre ranas de hierro que echan agua por la boca y libélulas gigantes, hasta un dragón o culebra gigante (no me queda claro) de cuya boca salen cuatro toboganes metidos en tubos y, donde además, los fines de semana y los meses de verano, se hacen espectáculos circenses, magia o lo que se precie en el momento, sobre un pequeño escenario.

Espectáculo de circo en el jardín de los niños. @Patricia Fernández
Espectáculo de circo en el jardín de los niños. @Patricia Fernández

Aquí recomiendo llevaros unas pipas y un libro porque no podréis arrancarles de los brazos de la culebra dichosa por lo menos en una hora, haga el frío que haga.

El jardín de los niños en el Jardín botánico de Gijón. @Patricia Fernández
El jardín de los niños en el Jardín botánico de Gijón. @Patricia Fernández

Datos prácticos para la visita al Jardín botánico con los niños

Aunque existe una cafetería donde dan bocadillos y pinchos de tortilla a precios no demasiado sangrantes, lo mejor es hacerse unos bocadillos caseros y tomárselos disfrutando de los caminos del bosque. Hace poco había algunos bancos para sentarse, pero en nuestra última visita (2018) los habían quitado, no sé si por labores de restauración o para que la gente no se siente y tire las mondas de naranja al suelo como si estuviera en un estercolero.

Precio: Gratis para los menores de 12 años. Los adultos pagan 2,90 euros.

Recomiendo ir por la mañana con los niños para aprovechar el día, aunque los meses de verano también merece la pena ir cuando el sol baja y no hace tanto calor, y aprovechar las noches temáticas que ofrecen en el jardín que, aunque no las conozco, parecen muy sugerentes.

Si vas a Gijón o cerca, es una visita obligatoria con los niños!!

Puentes románticos en el Jardín botánico de Gijón. @Patricia Fernández
Puentes románticos en el Jardín botánico de Gijón. @Patricia Fernández

 

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