Domingos de Matadero

¡¡¡Socorro!!! Es fin de semana y las niñas se han levantado como endemoniadas y han ocupado todos los espacios que hay en la casa con sus juguetes. Es casi imposible no clavarse una pieza del Lego en el pie mientras acudo medio dormida a la cocina en busca de algo que me de fuerzas para afrontar el largo día que me espera. Hay que salir de casa inmediatamente o puede que se declare la 3ª Guerra Mundial en mi salón, solo me queda elegir el lugar, algo harto difícil sobre todo si se trata de no volver hasta por la tarde. Y, entonces es cuando me acuerdo de uno de los mejores lugares para ir en familia, ¡el Matadero de Madrid!.

Sorprendente pero cierto. Para aquel que no lo conozca solo decirle que merece la pena acercarse a recorrerlo, el espacio es inmenso y cuenta con todo lo necesario para entretenernos a todos durante toooodo el día y sin necesidad de moverse del sitio.

En primer lugar se pueden acudir a la nave de La Casa del Lector, donde además de conferencias, cursos y talleres para adultos y niños hay un super espacio con libros dedicado a las futuras lectoras y lectores, donde los fines de semana por la mañana, previa petición, hay cuentacuentos y los niños pueden rebozarse alegremente por toda la moqueta, encaramarse cual monos a todo aquello que se les antoje, e incluso, leer. También hacen talleres chulísimos, muchos de ellos gratuitos. Tras el cuentacuentos salimos y damos una vuelta por alguna de las exposiciones que salpican todo el espacio, (algunas un poco rarunas la verdad o por lo menos mi cultura sobre arte no me llega para entenderlas del todo), pero otras preciosas o sorprendentes. En estas fechas (noviembre 2013) hay una preciosa de una especie de alfombras hechas de plastilina que te dejan con la boca abierta y que cuando las veáis seréis incapaces de no tocarlas pese a la advertencia de la entrada (nada parecido a como dejan las alfombras mis niñas tras hacer sus churros de plastilina).

Imagen

Luego a comer en el restaurante del teatro las Naves del Español. Amplio y cómodo porque los niños pueden correr a gusto y existe un menú también los fines de semana que es bastante asequible. Anonadados nos dejaron los camareros que, a pesar de los gritos de los chiquillos y el bullicio, han desarrollado la increíble habilidad de esquivar niños con una bandeja en la mano cargada de bebidas y una sonrisa en el boca. También hay una opción más chic(que se puede dejar para la merienda) que es La Cantina, la antigua caldera del Matadero, totalmente rehabilitada para tomar cafés en un ambiente al estilo europeo y donde se comparten mesas largas de madera mientras te sientas en taburetes de cartón. Menos apto para niños y mejor para parejitas, pero para un café rápido con una tarta casera merece la pena porque el sitio desprende mucho encanto.

Imagen
Interior de La Cantina

Por cierto, las terrazas del Matadero son un epígrafe a parte: la del gigantesco patio central es impresionante sobre todo si hace buen tiempo. Es tan grande que seguro que perderás a los niños de vista mientras corren con los gazapos de las mesas colindantes,  y tú te tomas la cañita más feliz que una perdiz y sin agobios, además en el verano hay conciertos gratuitos y mojitos a tutiplén que auguran una noche perfecta con los niños, algo que escasea en este país. Por otro lado, está la terracita de La Cantina, pequeñita pero con encanto, es decir, velitas, cuatro mesas y plantitas, perfecta para una escapada en pareja las noches de verano (en invierno también está abierta pero necesitarás más de un café para aguantar el frío polar que recorre tu espalda a cada minuto).

Imagen
Terraza de La Cantina

Por último, hay que aclarar que el Matadero ante todo es un espacio cultural, y como tal, tiene habilitadas salas de exposiciones, una biblioteca donde tumbarse a la bartola a leer el periódico, una cineteca, primera y única sala del país dedicada en exclusiva al cine de no ficción, un taller que alberga propuestas de artistas locales que promueven la experimentación, la reflexión e intervención de la creación contemporánea con la participación del público, una Nave de la Música y una Central de Diseño.

Vamos, que hechas el día perfecto sin salir del recinto y sin ataques de nervios, algo muy de agradecer.

Cineteka

Dónde: Paseo de la Chopera, 8 y 14

Tel. 91 517 73 09

Web. http://www.mataderomadrid.org

Un comentario sobre “Domingos de Matadero”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *