La aventura formidable del hombrecillo indomable

La aventura formidable del hombrecillo indomable. Viajar con la imaginación

Este es uno de los libros clásicos que todo niño, o adulto, debe leer una vez en la vida. Un libro lleno de humor con un texto rimado muy breve pero que, sin duda, nos dejará con una sonrisa en la boca durante un rato y un recuerdo en la memoria para siempre.

Todo comienza cuando nuestro delgaducho e insignificante hombrecillo se encuentra una esponja, y le entran ganas de apretarla. A partir de ahí el mundo cambia por completo, y las circunstancias le llevan a hacer viajes tan increíbles como disparatados.

Un libro imprescindible en la biblioteca

La aventura formidable del hombrecillo indomable

Cuando era pequeña encontré por casualidad este delgado libro, cuyo curioso título e ilustración me llamaron la atención. Al abrirlo vi que, en sus casi 70 páginas, apenas había texto, y la imagen lo dominaba todo, ¡Perfecto! – me dije-, así no tendré que leer demasiado.

Si embargo, desde la primera página la historia me atrapó de tal manera que aquellas pocas páginas me parecieron un suspiro y deseé que hubiera una segunda parte donde pudiera seguir viviendo las aventuras de aquel hombrecillo tan delgaducho.

Desde entonces, he tenido en mi memoria aquel libro. Y, ahora, casi 40 años después, al volver a releerlo vuelve a mí aquella sonrisa que el hombrecillo indomable me dejó en la cara, ¿nostalgia?… No lo creo. Realmente este libro tiene todos los ingredientes para atrapar al lector, tenga la edad que tenga: Un texto corto, escrito en una sonora rima, humor absurdo, una historia alocada, un gran viaje, y unas ilustraciones en las que te pasarías horas descubriendo sus detalles, ¡por algo es un clásico de la literatura infantil!…

La aventura formidable del hombrecillo indomable
La aventura formidable del hombrecillo indomable

Su autor e ilustrador, el checo Hans Traxler, lo escribió a mediados del siglo XX y, pese a todo lo que ha cambiado el mundo, su texto sigue siendo fresco, entretenido y no ha pasado de moda. Lo mismo ocurre con sus simpáticas ilustraciones, donde nuestro indomable hombrecillo nos transporta a principios de los años 1900, con su traje azul, su bigote estrecho, un elegante sombrero y un bastón, al estilo Buster Keaton.

Pero, para asegurarme que la historia seguía teniendo gancho entre los niños a partir de 6 años, que es la edad a partir de la que se recomienda leerlo, se la entregué a mis hijas de 10 años, con miedo de que a la primera de cambio la rechazasen porque los llamativos y coloridos libros de ahora les hubiera hecho perder el interés por un simple libro sin desplegables ni solapas. Así que las incité: “Solo os pido que leáis las primeras 4 páginas” (lo que supone 4 frases), a ver qué pasaba… y, cinco minutos después ya se lo habían leído enterito. Como me pasó a mí, ninguna de las dos pudo para de leerlo hasta el final; se rieron, les gustó, e incluso se lo volvieron a leer, querían saber cómo acabaría la historia de aquel hombrecillo que un día apretó una esponja y, sin comerlo ni beberlo, terminó en la luna.

Conclusión: Si tienes más de 6 años este libro es imprescindible en tu biblioteca y en tu memoria. Y la próxima vez que te entren ganas de apretar una esponja, piénsatelo dos veces…

Datos prácticos

Libro de humor absurdo en forma de rima

Título: La aventura formidable del hombrecillo indomable

Autor e ilustrador: Hans Traxler

Editorial: Anaya

Edad: A partir de 6 años

Tapa blanda

Formato de bolsillo

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