Tercios de España del siglo XVIII en el Castillo de Belmonte. Cuenca. ©José Ramón Aguirre

Jornadas medievales en el Castillo de Belmonte

Conoce un auténtico castillo medieval, pasea por un parque histórico de máquinas de asedio medievales, y haz que tus hijos se sientan como auténticos reyes dentro de un castillo en el impresionante Castillo de Belmonte, muy cerca de Madrid.

Te cuento cómo es una visita al Castillo de Belmonte.

Conocer el medievo con los niños

Vida en el Castillo del Belmonte en el siglo XVIII ©Patricia Fernández
Vida en el Castillo del Belmonte en el siglo XVIII ©Patricia Fernández

Aunque sean unos forofos de la tecnología del siglo XXI, que si la Play, la Wii, o el móvil… lo cierto es que, en ocasiones, por lo menos mis hijas, se comportan como auténticos monarcas medievales ¡más le hubiera gustado a la España del siglo XV tener una reinona como mi hija Marina! Ya te digo yo que la Reina Isabel La Católica era una blandengue a su lado.

Así que, teníamos que ir a conocer un auténtico castillo del siglo XV para que se sintiesen como en casa, y para ver que la vida en la época medieval no era todo un lecho de rosas: que si ponme el colacao, que si está frío, que si quiero una pajita, y que sea azul… Por eso, nada mejor que pasearnos por el Castillo de Belmonte, que además de ser una auténtica maravilla, está perfectamente conservado porque nunca fue conquistado ¡toma ya!

Visita al Castillo de Belmonte

Vistas del pueblo de Belmonte y el del campamento medieval desde el Castillo de Belmonte ©Patricia Fernández
Vistas del pueblo de Belmonte y el del campamento medieval desde el Castillo de Belmonte ©Patricia Fernández

En la provincia de Cuenca, a 1 hora y tres cuartos del centro de Madrid, se encuentra la localidad de Belmonte; un lugar entre el Monasterio de Uclés, y las ruinas romanas de Segóbriga (que también se merecen una visita).

Los alrededores bien valen un fin de semana rural con los niños: mucho molino, campos anchos de Castilla por donde imaginar al Hidalgo Don Quijote, y un impresionante castillo digno de ser visitado por fuera y por dentro.

Historia del Castillo de Belmonte

Muralla del castillo de Belmonte. ©José Ramón Aguirre
Muralla del castillo de Belmonte. ©José Ramón Aguirre

No quiero aburriros mucho con su historia, más que nada porque yo me pierdo entre nobles, condes y marqueses; mi linaje es del vulgo que iba a pie y vivía en casa modestas, y pese a los siglos, no hemos modificado ni un ápice la forma de vida ¡es lo que se llama amor a ser del pueblo llano!

El castillo es de estilo gótico mudéjar, y fue mandado construir por el Marques de Villena en 1456, es decir, en el año de la pera. Resulta que este señor fue uno de los señores más poderosos de su época y así se puede comprobar en el interior del castillo.

El castillo por dentro

Su interior está decorado como si fuera un palacio: muebles del siglo XIX al estilo francés y chino, porque se ve que los del siglo XV no eran del gusto del último que vivió allí.

Cuando estéis en el interior estirar el gaznate y enfocar a la techumbre ¡es impresionante! Pero además de estas maravillas mudéjares en madera, el castillo tiene algunas peculiaridades como su “bestiario medieval”, es decir, una especie de rinconcito en piedra labrada donde se sentaban al lado de la ventana, lo que convierte a este castillo en uno de los más emblemáticos de España.

El caso es que su interior es muy laberíntico y eso a las niñas les encantó. Correr y descubrir nuevas habitaciones escondidas fue lo mejor de la visita, así como ver las letrinas de aquellos años con todo el glamour de poner el culo sobre un agujero y, allá penas el que pasara por debajo.

El Parque histórico de Máquinas de Asedio

Parque histórico de Maquinas de Asedio del Castillo de Belmonte.
Parque histórico de Maquinas de Asedio del Castillo de Belmonte.

Aunque se puede realizar la visita al castillo y nada más, merece la pena sacar la entrada también para visitar el parque de máquinas de asedio de los distintos mundos del siglo XV en adelante: Arietes gigantescos, catapultas, ballestas enormes… no me hubiera gustado vivir en aquellos siglos, la verdad.

Cierto es, que la imaginación, se estuviese en la esquina del mundo que se estuviera, siempre fue parecida en materia bélica, y vistas las máquinas del mundo cristiano, la de los musulmanes y orientales, eran muy parecidas, aunque siempre innovaban con algunas cosillas nuevas que sorprenden. Aún así, merece la pena visitarlo.

Jornadas medievales

Oficio de herrero en el medievo. ©José Ramón Aguirre
Oficio de herrero en el medievo. ©José Ramón Aguirre

Por si la visita en sí misma no tuviese el suficiente interés para vuestros polluelos, he de informaros de que hay varias citas a lo largo del año que son especialmente llamativas para visitar el castillo; se tratan de las Jornadas medievales, las recreaciones históricas y los torneos de combate medieval.

Nosotros aprovechamos estas jornadas para visitar el castillo, ya que no sale más caro que cualquier otro día y la experiencia es mucho más divertida para los niños.

En nuestro caso se trataba de todo un día conviviendo en el castillo con los tercios de España del siglo XVIII. Nos mostraron como se usaban los trabucos, las picas y las espadas, como peleaban los españoles (sucio muy sucio), como vestían, vivían, cocinaban, y hasta sus costumbres.

Foto con la alta alcurnia del siglo XVII. ©José Ramón Aguirre
Foto con la alta alcurnia del siglo XVII. ©José Ramón Aguirre

La verdad es que fue impresionante, parecía que estábamos dentro del escenario de una película. Todo era muy auténtico, e incluso, había algunos personajes que no me los imaginaba sin ese traje del siglo XVI y la perilla, yendo a comprar al Carrefour. También había exhibiciones de cetrería, cuando el viento no azota los yermos campos castellanos, que es muy a menudo.

Comer dentro del castillo

A las niñas les gustó mucho la visita al Castillo de Belmonte, aunque si tuviera que añadirle algo, creo que falla el tema de las comidas. Deberían montar algunos puestos de comida al estilo mercadillo medieval, ya que solo está la cafetería del castillo, que la verdad no es que sea muy fructífera en viandas, solo bocadillos y algún que otro plato combinado.

Para aprovechar bien la experiencia es mejor alquilar una casita en los alrededores e ir por la mañana, salir a comer al pueblo, y volver a las cinco para continuar la visita al castillo de Belmonte hasta el atardecer, ya que sino la vuelta directa a Madrid se hace un poco larga el mismo día.

No permiten llevarte tu propia comida dentro del castillo, pero sí fuera, donde hay algunas mesas de picnic (pocas).

Próximas citas medievales en el Castillo de Belmonte

Aunque el castillo se puede visitar todos los fines de semana, las citas claves para asistir a un evento especial son 2 este año:

  • Las Jornadas de recreación histórica S XIX, el 1 y 2 de junio de 2019
  • El IV Torneo nacional de combate medieval desafío de Belmonte, el 21 y 22 septiembre 2019.

Datos de interés

Precio visita al castillo: 9 euros + 3 euros con visita al Parque Temático de Máquinas de Asedio. Existen ofertas en su página web.

Más información en: www.castillodebelmonte.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *